El Ministerio Público Fiscal confirmó que los restos óseos hallados el pasado 9 de septiembre en Lamarque corresponden a Kevin Hernández, el joven que permanecía desaparecido desde el domingo 22 de febrero. Las pruebas de ADN arrojaron un 99,9% de compatibilidad genética con las muestras de su madre, aportando la certeza científica definitiva luego de que los allegados ya hubieran reconocido con anterioridad prendas de vestir y tatuajes en la Brigada de Criminalística de Luis Beltrán. Si bien el último adiós estaba planificado para realizarse de forma inmediata, su pareja, Luz Núñez, explicó que el traslado de los restos desde la morgue de General Roca y el sepelio fueron reprogramados para el viernes debido a las intensas precipitaciones.
En diálogo con Canal 10, Núñez manifestó el dolor del entorno cercano y remarcó que continuarán impulsando la causa junto a sus abogados querellantes para que se haga justicia. En ese sentido, ratificó la sospecha de que el cuerpo fue plantado en el lugar del hallazgo, al señalar que la familia había recorrido y rastrillado minuciosamente ese mismo sector durante las primeras etapas de búsqueda. Asimismo, la joven cuestionó la investigación inicial e insistió en la necesidad de que la Justicia indague en profundidad al último hombre registrado junto a Kevin mediante cámaras de seguridad, exigiendo que se determinen todas las responsabilidades.























