Valentín tenía tan sólo 4 años de edad cuando ingresó a quirófano para una cirugía programada de hernia de diafragma. La cirugía, que no implicaba ningún tipo de riesgo o complicación, demoró el doble de lo previsto. Tras la operación, el niño nunca más despertó. La familia denuncia mala praxis.
La mamá de Valentín habló hoy en Estación Diez tras conocerse el resultado de la autopsia.




















