Una violenta tormenta azotó el Alto Valle, causando estragos sin precedentes en la infraestructura eléctrica de Cipolletti, Fernández Oro, Allen, Roca y Huergo. La combinación de fuertes vientos y lluvias torrenciales provocó la caída de postes, cables y árboles, dejando a numerosas localidades sin suministro eléctrico.
Cipolletti y Fernández Oro sufrieron los daños más significativos, con cortes de luz generalizados. Si bien se logró restablecer el servicio en gran parte de estas ciudades, persisten sectores sin electricidad, como los barrios Manzanar, Isla Jordan y Martín Fierro en Cipolletti, y las zonas de ruta 65 y barrios Piedras Blancas en Fernández Oro. Además, en Fernández Oro se vio afectado el suministro de agua potable.

Allen enfrenta una situación aún más crítica. La destrucción de las principales líneas de transmisión ha dejado a la ciudad prácticamente sin energía. Las cuadrillas trabajan arduamente para restablecer el servicio de manera parcial, pero la recuperación total llevará tiempo.

El impacto de la emergencia se agrava por la temporada de cosecha y la inminente ola de calor. El uso intensivo de energía para la refrigeración y otros procesos productivos pone una mayor presión sobre el sistema eléctrico ya debilitado.
EdERSA ha desplegado todos sus recursos para atender esta emergencia. Sin embargo, la magnitud de los daños y las condiciones climáticas adversas dificultan las tareas de reparación.
Se solicita a los usuarios hacer un uso racional de la energía eléctrica para evitar sobrecargas en el sistema y agilizar la recuperación del servicio.















